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sábado, 25 de febrero de 2017

Infantes de Marina

TRADUCIR

Soldados de España


Nº 1.- Infantería de Marina


Colección "Soldados de España"

Infante de Marina de España
Trabajos artísticos exclusivos para:
  • ELABORAR PINTURAS ACRÍLICAS Y AL ÓLEO en Tamaños normalizados para enmarcación:
  • LÁMINAS en tamaños normalizados para enmarcación. Soportes: Papel, cartón pluma, lienzos con o sin bastidor, tabla entelada, vinilo, etc.;
  • PERSONALIZACIÓN: con los textos o detalles que más le agraden.
  • ENCARGOS A MEDIDA: para soldados con uniformes de unidades específicas.
  • ¡¡Contacte con nosotros y consúltenos!!


Nuestra Lámina

Aprovechamos el aniversario de la fundación de la gloriosa Infantería de Marina española (27 de febrero), la primera del mundo, para presentar una nueva colección ilustrada que irá incrementándose en sucesivas entradas. Se trata de una composición pictórica con una figura uniformada de un componente de los diversos cuerpos o unidades militares españolas contemporáneas, que presenta sus armas o saluda militarmente junto a una inscripción que recoge un texto específico de la unidad a la que pertenece. En esta primera lámina hemos introducido la estrofa inicial de la célebre Marcha Heroica de nuestra Infantería de Marina:

Infantes de marina
marchemos a luchar,
La Patria engrandecer
y su gloria acrecentar,
nobleza y valentía
nuestros emblemas son:
no abandonar la Enseña
al ruido del cañón
porque morir por ella
es nuestra obligación.



El nacimiento de la Infantería de Marina española

Procedente de los Tercios Viejos de Infantería embarcados, la Infantería de Marina nace cuando estas unidades son organizadas para emplearlas de modo permanente en la guerra naval. Formalmente, esta decisión fue adoptada un 27 de febrero de 1537, cuando el rey Carlos I asignó orgánicamente tropas de infantería a las escuadras de galeras del Mediterráneo. Así, en tan memorable ocasión, las Compañías Viejas del Mar de Nápoles recibieron el singular honor de constituir la primera Infantería de Marina del mundo.

Algo después, ya en tiempos de Felipe II, la Infantería de Marina daba un importante paso evolutivo y asumía el importante rol estratégico de fuerza de desembarco. Con ello, y con el importante desarrollo de la potencia naval, se iban configurando las características anfibias que habrían de distinguir a estas unidades de combate, valientes por tierra y por mar.

otras láminas de la Colección "Soldados de España"




miércoles, 22 de febrero de 2017

The Penobscot Expedition

TRANSLATE

Penopscot expedition oil painting
Oil on paper (50x23 Cm), Reproductions available

In June 1779, during the American Revolutionary War, The British landed on the Majabigaduwce peninsula at the mouth of the Penobscot River, and began to establish a fortified position from which to protect trade and the local population loyal to the Crown. As a reaction, the rebels sent an expeditionary force from Boston with orders to "capture, kill or destroy" the enemy, formed by some 44 ships (19 warships and 25 support), more than 1000 marines and militiamen, and about 100 artilleryman. For three weeks a hard naval and land siege lasted, which despite its superiority, led to a roaring defeat of the rebellious side, losing all its ships and half of its troops. Today the Penobscot expedition, is little known to the general public. Today is remembered as the largest naval disaster in the United States until Pearl Harbor, 162 years later in 1941.

To know more:

“The Fort”, Bernard Cornwell, Edhasa, 2012.



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martes, 21 de febrero de 2017

Perfiles aviación española


Aeronaves militares de España

Las presentes ilustraciones corresponden, de arriba a abajo, a un Mirage F-1 del Ala 14 (Albacete) y a un F-18 del Ala 15 (Zaragoza). Aunque de ambos aviones ya habíamos tratado en sendas entradas de este blog, los esquemas de pintura que presentamos son reelaboraciones para adaptar esos trabajos previos a la sugerencia de uno de nuestros seguidores. Estas nuevas láminas se incorporan así a nuestra

OFERTA DE PERFILES DE AERONAVES MILITARES DE ESPAÑA.







martes, 14 de febrero de 2017

La expedición Penobscot



öleo batalla naval Expedición Penopscot
Óleo sobre papel (50x23 Cm)


En junio de 1779, mediada la guerra de la revolución americana, los británicos desembarcaron en la península de Majabigaduwce en la desembocadura del río Penobscot (actual estado de Maine) y comenzaron a establecer una posición fortificada desde la que proteger el comercio y la población local leal a la Corona. Como reacción, los rebeldes enviaron desde Boston una fuerza expedicionaria con órdenes de “capturar, matar o destruir” al enemigo, formada por unas 44 naves (19 buques de guerra y 25 de apoyo), más de 1000 infantes de marina y milicianos, y unos 100 artilleros. Durante tres semanas se prolongó un duro asedio naval y terrestre que, pese a su superioridad, desembocó en una estrepitosa derrota del bando rebelde, perdiendo todas sus naves y la mitad de sus tropas. Hoy en día la expedición Penobscot, poco conocida para el gran público, se recuerda como el mayor desastre naval de los Estados Unidos hasta Pearl Harbor, 162 años más tarde en 1941.

El enfrentamiento

El 17 de junio de 1779 el general de brigada Francis McLean desembarcó y ocupó la península de Majabigwaduce (hoy Castine) al mando de unos 700 efectivos y comenzó la construcción del fuerte George en el centro de la pequeña península como plaza fuerte para proteger toda la zona. Ante los rumores de la llegada de la expedición rebelde, se preparó para el asedio y dispuso de manera eficaz sus baterías en tierra y las tres únicas balandras de guerra con las que contaba amarradas en un pequeño puerto, de manera que las posiciones se protegían entre sí.
La expedición rebelde llegó a finales de julio, intentando infructuosamente asediar el inacabado fuerte en una serie de acciones que fracasaron debido principalmente a la desastrosa coordinación de sus fuerzas. Los generales Solomon Lowell y Peleg Wadsworth lideraban las fuerzas terrestres, mientras que el jefe de toda la expedición y de la fuerza naval era el comodoro Dudley Saltonstall, posteriormente despedido de la Marina Continental por “ineptitud y fracaso en la persecución eficaz del cumplimiento de la misión”.
El general escocés McLean consiguió mantener a raya a los rebeldes gracias a una fuerza más profesional, mejor adiestrada y, sobre todo, mejor dirigida en sus acciones por un mando competente y una coordinación eficaz de las fuerzas terrestres y navales, comandadas estas últimas por el capitán Henry Mowat. Mientras tanto en el otro bando, increíblemente las acciones militares se debatían y se tomaban decisiones por votación. Los intentos de asedio se prolongaron durante tres semanas apenas consiguiendo causar bajas o pérdidas en las posiciones británicas. No sucedió así en los efectivos rebeldes quienes sufrieron bajas significativas, sobre todo por parte de los marines coloniales que intentaron asaltos valerosos pero fallidos por un apoyo pobre o inexistente de la artillería y la fuerza naval. Particularmente vergonzosa fue la actuación del coronel jefe de la artillería rebelde Paul Revere, posteriormente juzgado por incompetencia y cobardía.
El 13 de agosto de 1779 llegó una flotilla británica de relevo desde Nueva York, compuesta por diez buques de guerra al mando del comodoro George Collier quien inmediatamente atacó a la
flota rebelde. Durante los dos días siguientes la flota norteamericana huyó desordenadamente corriente arriba del río Penobscot hostigada por Collier. Finalmente se produjo el desastre, algunos barcos fueron capturados o hundidos por los británicos y el resto quemados por sus propias tripulaciones, que desembarcaron y se dispersaron por la ribera del río en caótica retirada viéndose obligados a huir a pie e intentar llegar a Boston prácticamente sin municiones ni comida.
Todo el episodio bélico se saldó con unas pérdidas totales por parte del bando británico de sólo 25 muertos, 35 heridos y 26 hombres apresados, mientras que las bajas rebeldes ascendieron a un total de 474 entre muertos, heridos, apresados y desaparecidos, junto con la pérdida de la totalidad de la flota.

Consecuencias

En septiembre de 1779 una comisión de investigación culpó del fracaso estadounidense a una mala coordinación entre las fuerzas navales y terrestres. El general Solomon Lowell fue exonerado de los cargos mientras que el comodoro Saltonstall, declarado culpable de no enfrentarse a las fuerzas navales británicas, fue expulsado de la Marina Continental. El coronel Paul Revere fue acusado de desobediencia y cobardía, dando lugar a su despido de la milicia, aunque posteriormente fue absuelto de los cargos. El general Peleg Wadsworth, quién mitigó el daño organizando la retirada, no fue acusado por el tribunal militar.
El fuerte George y la desembocadura del río Penobscot permanecieron en manos británicas hasta el final de la guerra y únicamente fue evacuado bajo los acuerdos de la Paz de París en 1783. Aun así los británicos volvieron a ocuparlo durante la Guerra de 1812. El veterano general escocés Francis McLean murió de enfermedad en Halifax (Nueva Escocia) en 1781.

Personajes históricos

De todos los que protagonizaron este episodio dos hombres serán, con mucho, los más recordados por la Historia aunque por razones diferentes a su contribución en esta batalla.
El Coronel rebelde Paul Revere, pese a ser considerado por sus contemporáneos como incompetente y cobarde, fue convertido un siglo después en héroe patriótico de la revolución americana. El poeta Henry Wadsworth Longfellow publicó en 1860 el poema épico “Paul Revere's Ride" que retrata con muchos errores históricos un hecho anterior al que nos ocupa: la cabalgada nocturna de un grupo de patriotas para avisar del ataque por mar de los británicos en varias poblaciones de Massachusetts, otorgando únicamente el mérito a Paul Revere, sólo uno más entre los que participaron en la acción.
En el otro lado, el joven teniente escocés John Moore al mando de sus highlanders recibió aquí su bautismo de fuego participando en el rechazo de los intentos de desembarco rebeldes. Moore, ya con el empleo de teniente general, murió y fue enterrado en La Coruña en 1809, durante nuestra guerra de Independencia. También fue inmortalizado por un poema, "The Burial of Sir John Moore after Corunna" del irlandés Charles Wolfe. Moore fue un militar brillante recordado entre otras cosas por contribuir a crear la infantería ligera que con éxito utilizaron los británicos en las guerras napoleónicas. Algunos autores conjeturan que el color verde de los regimientos de fusileros de élite británicos, en contraste con las clásicas casacas rojas, fue inspirado por el uniforme de los marines coloniales a los que se enfrentó Moore en los bosques de Majabigaduwce.

Autor: Pablo Cayetano Garrido

Para saber más:

“El fuerte (capturar, matar o destruir)”, Bernard Cornwell, Edhasa, 2012.