-->

Menú

Para realizar pedidos o solicitar información contacte con nosotros en: artemilitarynaval@gmail.com

oferta

OFERTA ARTEMILITARYNAVAL
Mostrando entradas con la etiqueta lámina militar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lámina militar. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de agosto de 2019

AVIOCAR

CASA C-212 "Aviocar"




CASA C-212  Ala 21
La lámina de nuestro perfil carece de maquetación alguna, aunque ofrecemos la posibilidad de personalizarla, tanto en componentes del avión (numerales, configuración, etc.) como en diseño de maquetación de lámina para necesidades específicas. Interesados

El CASA C-212 Aviocar es un avión bimotor de transporte táctico con capacidad STOL. Fabricado desde los años setenta del siglo pasado por la empresa española Construcciones Aeronáuticas S. A. han llegado a construirse un toral de 477 aparatos, siendo en 2012 cuando se entregó el último Aviocar de este prolífico modelo de la industria nacional.

La calidad de su diseño y sus magníficas prestaciones bien avalada por su gran éxito comercial: 478 aparatos vendidos para 92 operadores civiles y militares. El CASA C-212 "Aviocar" constituye, sin lugar a dudas, el mayor éxito de la industria aeronáutica española.

Fuente: CASA C-212 "Aviocar"

Nuestro perfil

Hemos pintado un Aviocar con su más clásica fisonomía: la correspondiente al esquema de camuflaje que fue típico de nuestro Ejército del Aire por unos cuantos años.




miércoles, 18 de enero de 2017

La Batalla de Zalaca (1086)

Edad Media española


Ilustración para portada publicación Ediciones Almena

Sagrajas
Bibliografía relacionada

Caballeros castellanos en el campo de Sagrajas
PINTURAS AL ÓLEO: Tamaño: A partir de 46 x 38 cm; Soporte: Tabla entelada; Precio: Desde 150 Euros + gastos de envío.
  • REPRODUCCIONES Y LÁMINAS: Tamaños: Desde A3 en adelante (normalizados o personalizados); Soportes: Papel, cartón pluma, lienzos con o sin bastidor, tabla entelada, vinilo, etc.; Precio: Desde 10 Euros + gastos de envío.
  • Contacte con nosotros:

La batalla de Zalaca

La Batalla de Zalaca -o Sagrajas- fue librada en las proximidades de Badajoz el 23 de octubre de 1086, entre las tropas cristianas de Alfonso VI de León y las almorávides de Yusuf ibn Tasufin. El resultado de la lucha, con numerosas bajas en las filas de ambos contendientes, fue contrario a las armas cristianas. En este encuentro, aunque el rey y la mayoría de la nobleza combatiente sobrevivió y apenas hubo pérdidas territoriales, la potencia militar cristiana sufrió un gran quebranto que tardaría tiempo en recuperar. Por su lado y pese al triunfo, las huestes musulmanas recibieron también un importante castigo, contándose entre sus muertos al popular imán cordobés Abu-l-Abbas Ahmad ibn Rumayla. Por lo demás, Yusuf hubo de regresar a África por la muerte de su heredero y no pudo explotar convenientemente la derrota de los ejércitos cristianos.

Aunque la Batalla Sagrajas fue un enfrentamiento relativamente menor, sus consecuencias estratégicas y a largo plazo fueron decisivas. El efecto mediato más trascendental para el futuro sería la unificación del Al-Andalus bajo la égida Almorávide primero y Almohade después. Ello comportaría la presencia en la Península Ibérica de fuertes poderes políticos musulmanes de origen norteafricano que ralentizarían sensiblemente el ritmo de la Reconquista emprendida por los reinos cristianos allá por el siglo VIII.

Nuestra Pintura

La pintura que acompaña esta entrada -y que ha servido de portada para el nº 115 de la colección Guerreros y Batallas de la Ed. Almena- escenifica un momento de descanso de las huestes cristianas que se enfrentaron al poder almorávide en 1086. Este contexto de quietud sirve para describir gráficamente la indumentaria militar que portaban los componentes de los ejércitos cristianos peninsulares en el último cuarto del siglo XI. La documentación utilizada ha sido suministrada por la editorial y ha estado supervisada por el autor de al interesante monografía sobre la Batalla de Zalaca D. José María González Lanzarote.




sábado, 7 de noviembre de 2015

Escena Legionaria

EL MULO Y EL LEGIONARIO


Infoacuarela



Legionario

Lámina disponible, consulte nuestra Lista de Precios.

REFERENCIAS.

Este proyecto obedece a un encargo realizado por EL INFANTE para ir ilustrando con infoacuarelas diversos uniformes militares. Si en otra ocasión elaborábamos un comandante con uniforme de gala del Regimiento Lusitania, ahora le toca el turno a la Legión.

Para representar los uniformes del Tercio de los años veinte del siglo pasado, utilizaremos una actividad que resultó esencial en las guerras africanas: la logística del agua.

En esta escena, un legionario intenta vencer la terquedad de un mulo que se niega a avanzar. La "lucha" es observada por un compañero que le presta protección. Ambos van ataviados con los uniformes utilizados por la Legión en aquella época.

BREVE RESEÑA HISTÓRICA

La Legión Española es una fuerza militar de élite encuadrada dentro de las fuerzas ligeras del Ejército de Tierra Español. Denominada en sus inicios como «Tercio de Extranjeros», fue fundada por Teniente Coronel de Infantería José Millán-Astray sobre la base de recluta profesional, el modelo francés de la Legión Extranjera Francesa y la tradición militar de los Tercios de la Infantería Española. La moral y espíritu de combate inculcados por su fundador, dotaron a la Legión de un empuje irresistible y un aura de invencibilidad que todavía perdura.

Creado en 1920 siendo ministro de la guerra José Villalba, el propósito principal era el de organizar una fuerza eficaz contra la rebeldía marroquí que los acontecimientos y el desarrollo de las campañas africanas demostrarían cumplidamente alcanzado. El Tercio de Extranjeros del Teniente Coronel Millán Astray entró en combate por primera vez en enero de 1921 durante una emboscada para una aguada o abastecimiento de agua. Posteriormente la legión mostrará su alto valor combativo en las tomas de Xauen, Benilai y Buharratz, pero las acciones más importantes comenzarían a partir de julio de 1921, ante la grave situación creada por el desastre de Annual y el derrumbamiento del dispositivo militar español en la zona oriental del Protectorado. Así, tras recorrer a pìe 100 kilómetros de distancia en día y medio, los legionarios embarcan en Tetuan en un vapor que les llevará a Melilla, no sin antes jurar a sus jefes que morirán todos antes de dejar caer la ciudad ante el enemigo.

Ya en Melilla, bajo la jefatura de Millán Astray y los comandantes Franco y Fontanés, la Legión reforzará las defensas de la plaza y será encargada de defender frente a los rifeños las posiciones defensivas avanzadas de Ait Aixa, Sidi Musa, Taguel Manin, etc. en el exterior de la ciudad. Una de ellas, situada en Dar Hamed, sufre un duro asedio, solicitando la Legion acudir en su auxilio. Finalmente, los 15 legionarios al mando del cabo Suceso Terreros autorizados por el mando para el socorro de la posición, tras porfiada lucha con un enemigo envalentonado y muy superior en número, ofrecen su último sacrificio en el altar de la Patria y caen todos sin rendir sus armas. El juramento del vencer o morir de los novios de la muerte ha sido cumplido como sólo la Legión sabe hacerlo.

Poco a poco, la la eficaz defensa de los blocaos y los refuerzos legionarios van reconquistando el territorio perdido. Con la toma de Nador y el monte Gurugú el 9 de Octubre, se puede afirmar que Melilla ya está a salvo, emprendiéndose sin dilación la reconquista del territorio. A partir del 14 de octubre, con la llegada a Annual y el descubrimiento de los cadáveres de españoles horriblemente vejados, no habrá piedad con el enemigo; la dureza de los legionarios se hará legendaria.

La lucha continúa y así, durante los años siguientes, la Legión combate sin tregua y crece su fama de eficacia y valor. Destacan en esta época los combates de Tizzi Azza en 1923, donde el teniente coronel Valenzuela morirá heroicamente al cargar al frente de su hombres contra el enemigo, o la cobertura de la retirada del Ejército de operaciones de Xauen a Tetuán. En 1925 la Legión participará activamente en la operación anfibia de Alhucemas que culminará con la derrota definitiva de Abd El Krim, que será finalmente capturado en 1927 y entregado a la justicia francesa.

La dura lucha ha logrado pacificar al protectorado español, pero los fieros combates y el sacrificio sin par de las guerras de Marruecos han sido una escuela profesional de la milicia cuyo valor pronto podrá demostrarse. Pero eso ya es otra historia.

jueves, 8 de octubre de 2015

Blas de Lezo y las defensas de Cartagena de Indias


Inauguración Exposición sobre Blas de Lezo:


Lugar: El Corte Inglés de San José de Valderas-Alcorcón (Madrid)

Fechas: del 7 al 27 de octubre de 2015



El pasado 6 de octubre se inauguró en El Corte Inglés de San José de Valderas (Alcorcón) la exposición “Blas de Lezo y las defensas de Cartagena de Indias”. La exposición, organizada por la Asociación Cultural Blas de Lezo con la colaboración de El Corte Inglés, cuenta con diverso material relacionado con la legendaria figura de nuestro ilustre marino y pretende dar a conocer al gran público la victoriosa defensa de Cartagena de Indias de 1741. Quiere también rendir homenaje a quienes hicieron posible tan importante gesta: Blas de Lezo, Sebastián Eslava y cuantos lucharon en la defensa de la ciudad.

En artemilitarynaval nos hemos sumado a tan relevante acontecimiento, colaborando con la Asociación Cultural Blas de Lezo mediante la confección de mapas, ilustraciones, cuadros y láminas militares que podrán verse y adquirirse en la mencionada exposición. En las fotografías inferiores, Alejandro Vallespín y Gonzalo Moreno, autores de los trabajos de artemiilitarynaval, posan delante de algunas de sus creaciones:








lunes, 5 de octubre de 2015

Exposición Almirante Blas de Lezo (III)


Blas de Lezo: el defensor de Cartagena de Indias



Mixta Óleo-Pintura Digital



Insertamos en esta entrada del blog un nuevo trabajo sobre la épica figura del gran almirante español Don Blas de Lezo y Olavarrieta.

Nacido en la villa marinera de Pasajes (Guipúzcoa), nuestro ilustre marino, de cuerpo menguado por las implacables dentelladas del combate -el Patapalo o Mediohombre habrían de llamarle sus admirados contemporáneos- fue el alma de la encarnizada defensa de la muy noble y leal Cartagena de Indias.

Corría el año 1741 de Nuestro Señor cuando nuestros hermanos cartageneros del otro lado del Atlántico divisaron en la lontananza oceánica una enorme masa flotante que hacia ellos avanzaba. Pronto distinguieron, de entre aquella confusa y gigantesca amalgama en movimiento, la más grande flota de invasión jamás vista hasta la fecha: casi doscientos buques de Su Graciosa Majestad, artillados con dos mil cañones y treinta mil hombres de guerra embarcados, habían sido pertrechados por la Pérfida Albión para desatar un huracán incontenible de fuego y acero en aquellos pacíficos parajes; imponíase despojar a España de su perla más preciada en el Virreinato de Nueva Granada.

Ufano el mando inglés y conocedor de la enorme desproporción de fuerzas, daba por hecha la victoria con el forzamiento de las primeras defensas de la plaza. Sin embargo, la imprudente arrogancia del almirante británico Edward Vernon hubo de humillarse ante la indomable bravura de la milicia española comandada por Blas de Lezo, pues la inesperada y porfiada resistencia que los heroicos soldados europeos y americanos del Rey de las Españas opusieron al invasor, quebrantaron para siempre las ansias inglesas de plantar sus reales en Cartagena de Indias.

En nuestra ilustración, un idealizado Blas de Lezo, dirigiendo la mirada a la flota inglesa en desordenada retirada y con el fuerte de San Felipe al fondo, pronuncia sus célebres palabras de despedida al otrora héroe de Portobelo, almirante Vernon:
"Para venir a Cartagena, es necesario que el Rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor, porque ésta solo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres"

Proxima exposición (octubre 2015)


Está obra y el resto de nuestro trabajo, en formato de láminas, se podrá ver y adquirir en la exposición que inaugura la Asociación Blas de Lezo.

sábado, 25 de julio de 2015

Regimiento Alcántara.- 1921


Annual: la carga del Alcántara


Técnica Digital


La carga del Alcántara
La Carga del Alcántara.- Julio de 1921

Hoy, fiesta del apóstol Santiago, patrón de España y de la Caballería Española, y dos días después de que se celebrara XIVC aniversario de los épicos hechos protagonizados por el heroico Regimiento de Caballería Alcántara el 23 de julio de 1921, recordamos en artemilitarynaval ambos acontecimientos con esta nueva entrada.

Quiso "El INFANTE -Figuras y objetos militares de colección" encabezar su página web con un homenaje a los héroes del Alcántara. Con ese objetivo nos pusimos manos a la obra y elaboramos nuestra particular visión de una de las múltiples cargas con las que tuvo que emplearse el Regimiento Alcántara durante la aciaga jornada del 23 de Julio de 1921. La dura misión encargada a los hombres del Teniente Coronel Primo de Rivera, tras la caída de Annual y el derrumbe del dispositivo militar español en la zona oriental del Protectorado de Marruecos, era constituir el escudo que protegiera a las fuerzas españolas en repliegue hacia Melilla, y ante el que se estrellarían una y otra vez las harcas fanatizadas de Abd-el-Krim.

La gloriosa efémeride que tratamos de recordar sucedió, como hemos dicho, el 23 de Julio de 1921, sin duda el día más largo en la historia del Regimiento Alcántara. El feliz cumplimiento de su misión, que evitó el completo colapso de la Comandancia General de Melilla, se hizo a costa de un sacrificio de vértigo. Los pechos bizarros que albergaban los corazones de acero de los jinetes del Alcántara, fueron la coraza impenetrable a cuya protección se encomendaron los supervivientes del desastre de Annual en su odisea hacia Melilla. Y así, para que muchos viviesen fue menester el cruento sacrificio, en el ara sagrado de la Patria, de los héroes inmortales del Regimiento Alcántara. Y a la cabeza de ellos, la limpia y legendaria figura de su jefe: el Teniente Coronel de Caballería Don Fernando Primo de Rivera y Orbaneja.

Si, porque el balance de bajas en combate del Regimiento Alcántara en esa memorable fecha arroja la sobrecogedora cifra del 80%. De los cerca de 700 hombres que alistaba el Regimiento al comenzar el día, al final de la durísima jornada de cargas, movimientos y más cargas, sólo quedaban vivos el Teniente Coronel, dos comandantes, algunos oficiales y unos setenta de tropa. El teniente coronel Primo de Rivera moriría poco después en Monte Arruit. El 31 de julio, estando en su posición defensiva observando al enemigo, una esquirla de metralla le segó el brazo derecho, obligando la gravedad de las lesiones a su amputación; trance que hubo de sufrir con entereza ejemplar el Teniente Coronel sin ningún tipo de anestesia. Tristemente, lo precario de los medios sanitarios disponibles en Monte Arruit y su difícil situación militar, hicieron que la gangrena se llevase la vida de este modelo de valentía y caballerosidad. Murió el 6 de agosto de 1921 y por su actuación durante los sucesos de Annual recibió póstumamente la Cruz Laureada de San Fernando. 


BALANCE DE BAJAS DEL ALCÁNTARA


Categoría

Inicio

Muertos

Heridos

Prisioneros

Jefes
4
3
1
-
Oficiales
30
21
4
4
Suboficiales
26
5
18
2
Clases de Tropa
617
430
2
59
Herradores
14
11
-
2
Total
691
470
25
67


CONCESIÓN DE LA LAUREADA COLECTIVA DE SAN FERNANDO


Por Resolución del Consejo de Ministros de 1 de junio de 2012 , fue concedida la Laureada Colectiva de San Fernando al Regimiento de "Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería", actual Regimiento de Caballería Acorazado "Alcántara" 10; para reconocer el heroismo derramado a raudales en el cumplimiento de la arriegada misión de proteger el repliegue de las tropas españolas desde Annual hasta el monte Arruit. Estos hechos, ocurridos entre el 22 de julio y el 9 de agosto de 1921 durante la Guerra del Rif, fueron consecuencia del descalabro sufrido por el Ejército en las posiciones de Igueriben y Annual.

¡Que el Dios de los Ejércitos les tenga eternamente en su gloria!

SOBRE LA LÁMINA


Si te gusta esta pintura, está disponible en "El INFANTE -Figuras y objetos militares de colección". Se trata de una infoacuarela original que se ofrece enmarcada, sin marcas de agua del patrocinador, y en tamaño aproximado de 50x20 cm, y realizada en papel Canson de alto gramage.


ENTRADAS EL INFANTE

  1. El Paso del Estrecho (julio-agosto 1936)
  2. Derribo aéreo sobre Sigüenza
  3. Banderas de la Guerra Civil Española
  4. La Caballería española en Cuba
  5. Uniforme Rayadillo de Cuba


miércoles, 17 de junio de 2015

CASA 352


DESEMBARCO AÉREO EN IFNI


Técnica Óleo-Digital



CASA 352
Asalto aéreo en Ifni
.
Sidi-Ifni fue ganado por España en virtud del Tratado de Wad-Ras (1860), feliz resultado de la victoria española sobre el Sultán de Marruecos en la Guerra del Rif de 1859. Sin embargo, el control efectivo del territorio habría de demorarse hasta 1934, cuando el coronel Capaz tomaría posesión formal en nombre del Gobierno de la II República. En 1952, el territorio de Ifni pasaría a conformar, junto con el Sáhara español y el territorio de Cabo Juby, la entidad politico-administrativa del África Occidental Española.

La independencia de Marruecos en 1956 marcó el comienzo de diversas reclamaciones por parte de ese país sobre los territorios del África Occdental española. Pacíficas al principio, fueron derivando rápidamente en graves incidentes fronterizos y ataques del autodenominado Ejército de Liberación Marroquí, circunstancias que obligaron al gobierno español a reforzar militarmente los territories amenazados.

Al principio, las acciones marroquíes fueron de carácter periférico, lejos todavía de la capital Sidi-Ifni. Sin embargo, el desarrollo de los acontecimientos obligó a desalojar y abandonar los puestos más alejados para organizar una defensa perímetral efectiva en torno a Sidi-Ifni. Precisamente, en una de las posiciones más avanzadas del dispositivo militar español, tuvo lugar el primer lanzamiento de paracaidistas españoles en acción de guerra.

En efecto, en noviembre de 1957, fuerzas irregulares marroquíes consiguieron emboscar a una sección de la 2ª Bandera Paracaidista que acudía a relevar a sus compañeros de la 1ª Bandera de la posición de Tiguisit-Igurramen, produciéndose entonces fuertes combates entre moros y españoles. Éstos, cercados por todos lados y sin enlace, resistían con aguerrido encono los insitentes asaltos de un enemigo numéricamente muy superior.

Recuperada la radio que impedía las comunicaciones con el exterior del cerco y solicitado el auxilio pertinente, el crucero Canarias comenzó a cañonear las posiciones marroquíes, aliviando la presión mora sobre los valientes paracaidistas del heroico teniente Ortiz de Zárate. Por su lado, el alto mando preparó una acción de rescate que se materializó, el 29 de noviembre de 1957, en el primer lanzamiento de paracaidistas españoles en acción de guerra. La operación militar fue un éxito completo, consiguiendo liberar a los cercados y limpiar la zona de insurrectos.

Así pues, en artemilitarynaval hemos querido representar a los paracaidistas españoles saltando en socorro de sus camaradas cercados en Tzelata. El avión es un CASA 352, la version española del alemán Junkers Ju-52/3m que empezó a fabricarse en España bajo licencia desde 1944 y que, pese a su vetustez, hubo de utilizarse profusamente por las limitaciones políticas al uso del material norteamericano procedente de los Pactos de Madrid de 1953, entre EEUU y España.

La interpretación artística del lance paracaidista ha tomado como base el óleo de este mismo Blog "Pintura de un Junker Ju 52", compuesta y ejecutada por A. Vallespiín.

Pintura de un Junker Ju 52



lunes, 4 de mayo de 2015

Nieuport 52


EL NIEUPORT-52 12-66


Técnica Digital

 
Nieuport 52
Nieuport 52
Disponible en óleo y láminas

El Nieuport 52 fue un avión de caza monomotor, monoplaza, sesquiplano y de construcción metálica. Era un aparato de diseño y desarrollo francés que fue fabricado bajo licencia también en España desde 1927 hasta 1936, en las instalaciones que la Hispano-Suiza tenía en Guadalajara.

Durante casi una década, el Nieuport-52 fue el avión vertebrador de la caza de la Aeronáutica Militar Española y, si bien muy superado técnicamente al estallar la Guerra Civil Española, fue uno de los protagonistas principales en la lucha aérea al comienzo de este conflicto. Su rápido declinar vino de la mano de los nuevos modelos que italianos, alemanes y soviéticos pusieron a volar en los cielos de España, poniendo en evidencia una obsolescencia técnica que obligó a relegarlos a funciones secundarias alejadas de los frentes de combate. Para 1938, ya carentes de valor militar alguno, los últimos Nieuport-52 fueron enviados al desguace, de modo que ninguno de ellos sobrevivió a la contienda.

El ejemplar representado en nuestra lámina militar es el 12-66, perteneciente al Grupo 12 con base en Getafe. En la fecha del Alzamiento (18 de julio de 1936) este aparato se encontraba en el Parque Regional de Sevilla-Tablada recibiendo cuidados de mantenimiento y revisión, siendo inmediatamente puesto en vuelo a partir del 20 de julio de 1936 por el piloto Ramón Senra para, desde Tetuán primero y Sevilla después, realizar funciones de escolta a los primeros traslados aéreos de legionarios y regulares desde Marruecos a la Península. Días más tarde, el 27 de julio, el 12-66 de Ramón Senra sería enviado a Burgos a petición de Mola, pero el día 29 se averió en Soria y no estuvo disponible hasta el siguiente 2 de agosto. Aún habría de participar en algunas operaciones en el Centro peninsular y por cielos aragoneses, pero la evolución de la guerra y la entrada de nuevas aeronaves técnicamente muy superiores harían perder el rastro del Nieuport 52 matriculado 12-66.

Ver También "El paso del Estrecho"


lunes, 27 de abril de 2015

Húsar de Cantabria

Colección de Uniformes Militares


Guerra de Independencia. Figura 20


Continuando con nuestra idea de crear ilustraciones originales sobre la evolución histórica de la uniformología militar, damos entrada a una nueva lámina correspondiente al uniforme que de los Húsares de Cantabria, unidad de caballería creada durante la Guerra de Independencia española (1808-1814) para luchar contra el invasor francés.

Guerra de Independencia. Húsar Cantabria 1810
Disponible.

RESEÑA DE LOS HÚSARES DE CANTABRIA

Los Húsares de Cantabria surgieron en los inicios de la Guerra de la Independencia, en el verano de 1808. Integrada en la División Cántabra, del VII Ejército, esta unidad de caballería duraría el mismo tiempo que la guerra que la alumbraría, pues acabada ésta, los Húsares de Cantabria serían fusionados en 1815 en el Regimiento de Coraceros de la Reina.

Su fundador fue el cántabro D. Juan José González de la Riva y Vivanco, VI Marqués de Villa Alcázar y experimentado oficial de Caballería curtido en la Guerra del Rosellón (1793-1795). Formó parte de las selectas tropas del Marqués de la Romana destacadas al norte europeo como aliados napoleónicos. Sin embargo, regresó a España en 1808, donde es ascendido a Teniente Coronel y recibe el encargo de crear una unidad de caballería que operase contra el invasor en la zona de la montaña cantábrica.

Con gran precariedad de medios, iniciaron sus primeras correrías con unas monturas por lo general de escaso porte y pequeña alzada, aunque resitentes y bien adaptadas a los terrenos montañosos en los que solían desenvolverse (asturcones o monchinos). Poco a poco, a medida que cosechaban éxitos sobre el invasor y a costa de éste, fueron mejorando su equipo, armamento y disciplina, lo que fue aumentando su eficacia y capacidad ofensiva.

Tras muchas escaramuzas y combates de suerte cambiante, los Húsares de Cantabria entran victoriosos en Santander en agosto de 1812. A partir de 1813 se "regularizan" e integran en grandes unidades de maniobra, participando activamente en la batalla de Vitoria y San Sebastián, donde destacaron al rechazar con brillantez un peligroso contraataque francés. Esta última acción hizo decir a un admirado Wellington que los Húsares de Cantabria estaban a la altura de los mejores soldados del mundo.

Tras vérseles combatir en Paredes de Nava, Saldaña, Rivas, Luarca, Sahagún, Aguilar de Campoo, Torrelavega, León, Oviedo, Gijón y un largo etcétera de escenarios del norte peninsular, el 10 de abril de 1814 tomarían parte, ya en suelo francés, en el último enfrentamiento de la Guerra de la Independencia: la batalla de Toulouse.


Más figuras de nuestra Colección de Uniformes Militares.
Si desea contactar con nosotros para exponernos necesidades específicas



jueves, 26 de febrero de 2015

Húsar de la Princesa

HÚSAR DE LA PRINCESA.- 1864

Mixto acuarela-digital


Como ya es sabido, este Blog de pintura militar quiere ilustrar la evolución histórica de la uniformología militar -española y extranjera- mediante el aporte de trabajos originales.

Siguiendo pues con esta idea básica, presentamos una lámina militar correspondiente al uniforme que el Regimiento de Húsares de la Princesa portaba en los años sesenta del siglo XIX. Aunque ha sido múltiples veces representado por diversos artístas, entre ellos reconocidos pintores de temática militar como Cusachs o Ferrer-Dalmau, su vistoso uniforme nos invita a sumar nuestra modesta contribución al grafismo de esta afamada unidad de la caballería española.

Recordamos que estas láminas pueden personalizarse para atender necesidades específicas, pues los trabajos a medida suelen gustar a quien los recibe y resuelven compromisos de modo muy satisfactorio. Para contactar con nosotros, puede utilizar el correo electrónico visible en esta página.

 

Húsares de la Princesa

El Regimiento de Húsares de la Princesa fue creado en 1833 con el nombre de Húsares de la Princesa Isabel María Luisa (la futura Isabel II), recibiendo su primer estandarte en la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid el 19 de marzo de ese mismo año.

Inicialmente concebido como unidad de escolta de la Princesa de Asturias, las necesidades militares de la Primera Guerra Carlista (1833-1840) obligan al regimiento a entrar en campaña, destacando por su arrojo en Orduña, Peñacerrada y Villarrobledo, acciones de guerra que fueron recompensadas cada una de ellas con la correspondiente corbata de la Real y Militar Orden de San Fernando para su estandarte.

Disuelto al acabar la Guerra Carlista, reaparece en 1855 y vuelve al polvo de los combates, ahora en tierras africanas, tomando parte distinguida en las célebres batallas de los Castillejos, Tetuán y Wad-Ras. Continúa después ampliando su leyenda participando como fuerza de caballería en todas las guerras que ocupan al Ejército Español: Tercera Guerra Carlista, y campañas de Cuba y Marruecos. Finalmente, el Regimiento de Húsares de la Princesa desaparecería con la Monarquía que lo creó, siendo disuelto por el Gobierno de la Segunda República en 1931.