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Mostrando entradas con la etiqueta armada siglo XIX. Mostrar todas las entradas
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domingo, 31 de enero de 2021

Fragata Blanca engalanada

Óleo fragata a hélice Blanca de la Armada Española
Fragata a hélice Blanca, realizado en óleo sobre papel.
Disponible (120€)
Adquiera el óleo.
 
Dentro de la serie de buques de la Armada, que dan nombre a los palos de nuestro buque escuela Juan Sebastián Elcano, presentamos el último que hemos pintado al óleo, la fragata a hélice Blanca que da nombre al primer mástil (trinquete). El cuadro pintado al óleo representa la fragata fondeada y engalanada, calentando máquinas en previsión de la partida.

Reseña histórica

La Blanca fue una fragata a hélice de la Armada Española botada en los astilleros de Ferrol el año 1859, su nombre es en honor de la reina Blanca de Navarra. Construida en madera y de propulsión mixta, carbón y vela.
 
En su historial figuran las siguientes acciones:

Los cuatro palos

Los mástiles del Juan Sebastián Elcano tienen los nombres de los barcos que le precedieron como buques escuela de la Armada Española, puedes ver las entradas del blog que hacen referencia a dichos barcos:

 


viernes, 15 de enero de 2021

Clase Reina Cristina

Adquiera la escena en lámina u óleo.


Los cruceros desprotegidos clase "María Cristina"

Los cruceros desprotegidos de clase María Cristina fueron una serie de tres cruceros de la Armada Española de la última década del siglo XIX. Construidos en los astilleros del El Ferrol y Cartagena entre 1891 y 1892, respondían a un concepto de buque que, si bien no era infrecuente en el resto de marinas coloniales europeas, obedecía a un patrón completamente superado, tal y como comprobarían en sus propias carnes pocos años después en Cavite y Santiago de Cuba.

Los tres buques de la serie, esto es, el Reina Cristina, el Alfonso XII y el Reina Mercedes estaban construidos en casco de acero y tenían propulsión mixta vela-vapor, aunque sus calderas dieron constantes problemas que nunca fueron superados. Ninguno de ellos prolongó sus servicios a la Armada más allá de una década, y dos de ellos, el Reina Cristina y el Reina Mercedes fueron hundidos en las aciagas jornadas de Santiago y Cavite: el primero, buque insignia de la Escuadra de Filipinas al mando del contralmirante Montojo, fue hundido en mayo de 1898 por los disparos de la marina estadounidense en la batalla de Cavite; el segundo fue hundido por su tripulación en Santiago de Cuba en julio del mismo año, para obstruir el canal de acceso a la bahía de Santiago e impedir la entrada de la escuadra del almirante Sampson; por último, el Alfonso XII, aunque estaba en La Habana no participó en la guerra hispano-norteamericana por estar en reparaciones, siendo finalmente baja en el año 1900.

Nuestra pintura naval

Hemos pintado el crucero desprotegido Reina Cristina flanqueando por estribor el Castillo del Morro de La Habana. El casco va pintado de blanco tropical, como correspondía a los buques destinados en aquellas aguas.

Proceso de elaboración

La primera operación artística ha sido la realización del boceto correspondiente a la escena a representar. A partir de aquí hemos desarrollando y contextualizando la pintura, primero en blanco y negro, hasta tener los volúmenes y tonalidades suficientemente avanzados para, después, en fases posteriores, ir aplicando color y redimensionando aspectos de la escena como el paisaje del fondo, que hemos alejado un poco para no quitar protagonismo al buque.

En la galería inferior de imágenes se expone secuencialmente -de izquierda a derecha y de arriba a abajo- el proceso creativo, desde el boceto preliminar hasta el cuadro finalizado.





Fuentes


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viernes, 9 de octubre de 2020

Expedición española a Cochinchina


Adquiera la escena en lámina u óleo.


La expedición Franco-española a Cochinchina

El asesinato en 1857 de misioneros españoles y franceses en el Reino de Annam (Vietnam) provocó la intervención militar de Francia y España en dicho país. En lo que a España respecta, su contingente estaba formado por cerca de 1600 soldados al mando del coronel Carlos Palanca y su misión era apoyar la invasión francesa de Cochinchina y, por tanto, estaba subordinada a los intereses coloniales de Francia en el Extremo Oriente.

La expedición de castigo llegó a las costas del Reino de Annam en agosto de 1858, constando la fuerza española del vapor Jorge Juan, la corbeta Narváez y la goleta Constancia; la fuerza embarcada estaba constituida por un regimiento de infantería, dos compañías de cazadores, tres secciones de artillería y fuerzas auxiliares. Las operaciones combinadas se iniciaron con el ataque de la Bahía de Turana, siendo el objetivo principal la captura de Hué, la capital del reino, aunque sin conseguirlo. Después de este primer fracaso, la flota combinada conquistó Saigón en febrero de 1859, aunque hubo de sostener el cerco enemigo de la ciudad durante más de seis meses, hasta la llegada de refuerzos franceses. Finalmente, y en cuanto a la participación española se refiere, el almirante francés Page, jefe supremo de las fuerzas combinadas, ordenó la retirada de las tropas españolas no acantonadas en Saigón sin consultar al Gobierno español.

El conflicto acabó en junio de 1862, con la firma del Tratado de Paz, Amistad, Comercio e Indemnización entre Annam, España y Francia, para lustre y gloria de ésta última, que iniciaba la construcción de su imperio colonial de la Indochina francesa. Los intereses españoles apenas fueron atendidos, debiendo incluso regatearse el cobro de su parte de la indemnización.

Nuestra pintura naval

Esta pintura parte de un trabajo que realizamos para la Editorial Almena -Colección Guerreros y Batallas- e ilustra el desembarco de las tropas españolas que participaron en la expedición hispano-francesa a Cochinchina.

Fuentes







sábado, 7 de julio de 2018

Fuego amigo

Un combate inexplicable



  • PINTURAS AL ÓLEO: Precio según tamaño:
  • REPRODUCCIÓN SOBRE LIENZO ENMARCADO:
  • REPRODUCCIONES Y LÁMINAS:

Tragedia en el Estrecho

Probablemente, el episodio más trágico de la historia naval de España fue el incidente que en aguas del Estrecho de Gibraltar tuvo lugar en el verano de 1801. En aquella malhadada ocasión murieron cerca de 1.700 hombres y se perdieron dos magníficos navíos de tres puentes y 112 cañones: el San Hermenegildo y el Real San Carlos. Y lo hicieron en durísimo combate, dando muestras de enorme valor y pericia de las tripulaciones; sin embargo, lo más terrible del caso fue que ambos navíos eran españoles y se perdieron combatiendo entre ellos. En aquella aciaga jornada, lo cual da idea de la magnitud del desastre, murieron más españoles que en la batalla de Trafalgar o en San Vicente.

Para saber más de este penoso suceso de nuestra historia naval, remitimos al lector al artículo "La trágica pérdida del San Hermenegildo y el Real Carlos.", del blog de cultura naval todoababor.

Nuestra pintura

Nuestra pintura ilustra lo que pudo ser un momento de la espantosa equivocación: los dos flamantes navíos de la Armada Real española luchan denodadamente entre sí, en medio de un torbellino de fuego autodestructivo que se saldó con la pérdida irreparable de barcos y tripulaciones. Y Trafalgar a la vuelta de la esquina...




martes, 3 de enero de 2017

La fragata blindada Numancia

TRADUCIR

La Numancia en el Paso de Magallanes


Cartón para pintura al óleo

Fragata Numancia
La fragata blindada Numancia atraviesa el Paso de Magallanes. Abril 1865
Modalidades:
  • CUADRO ENMARCADO: Ver características.
  • COLECCIÓN DE LÁMINAS NAVALES: Ver.
  • PINTURA AL ÓLEO : Precio según dimensiones
  • Contacte con nosotros:

La Fragata Numancia

La fragata blindada Numancia fue el primer barco de hierro en dar la vuelta al mundo. Construida en Francia (Toulon-1863) por encargo del gobierno español, tenía una eslora de casi 100 m y desplazaba unas 7.400 tm, siendo uno de los más innovadores barcos de guerra de aquel entonces y uno de los pocos buques españoles que contaba con electricidad a bordo.

El 20 de diciembre de 1864 la Numancia entraba en Cartagena para ser asignada oficialmente a la Marina de Guerra Española; de allí se trasladaría poco después a Cádiz para entregarla al mando del capitán de navío D. Casto Méndez Núñez, el cual debía incorporarla a la Escuadra del Pacífico: le esperaba una larga travesía no exenta de afanes marineros, aventuras y múltiples incertidumbres para un buque de sus novedosas características constructivas.

Así, el 4 de febrero de 1865 partía desde Cádiz rumbo al sur para asomarse al Océano Pacífico a través del Paso de Magallanes. Arribó primero a Montevideo el 13 de marzo de 1865, de donde salió hacia el desafío austral acompañado del vapor de ruedas Marqués de la Victoria, que le permitiría carbonear en alta mar. Tras superar la navegación de las angosturas patagónicas y dejar a popa al Océano Atlántico, viró al norte para presentarse en son de guerra ante los puertos de Valparaíso y El Callao (31 de marzo y 2 de mayo de 1866), causando el asombro de cuantos dudaban que un barco metálico del porte de la Numancia fuese capaz de realizar aquella travesía.

Cumplido así el primer objeto de su navegación, la Numancia participó activamente en el Combate del Callao, siendo alcanzada por un grueso proyectil de 450 libras disparado desde uno de los fuertes defensores, amén de otros 50 de menor calibre. Sin embargo, su cinturón blindado de 13 cm de espesor logró neutralizar los efectos demoledores que un impacto de esa naturaleza habría tenido en un barco enteramente de madera. Este episodio, en el que el propio Méndez Núñez resultó herido, hizo de la fragata Numancia el primer barco blindado oceánico en entrar en combate y el primero también en recibir un impacto artillero de grueso calibre. Tras el duelo artillero, la fragata Numancia restañó sus heridas en la Isla de San Lorenzo y continuó su periplo hacia Filipinas. Le acompañaban la goleta Vencedora y el vapor Marqués de la Victoria.

En Manila estuvo hasta mediados de enero de 1867, desde donde zarpó regreso a España por la ruta que pasando por Java dobla el Cabo de Buena Esperanza. Al llegar e este punto hubo de poner proa a Río de Janeiro para reforzar la escuadra al mando del ya Brigadier Méndez Núñez. Conjuradas las amenazas de ataque que se cernían sobre la fuerza naval española destacada en aquellas aguas, el Jefe de Escuadra ordenó su definitivo regreso a España, entrando en Cádiz el 20 de septiembre de 1867, tras un intenso viaje de 2 años, 7 meses y 6 días que convirtió a la Numancia en el primer buque blindado de la Historia en circunnavegar la Tierra.

Nuestra Pintura

Para ilustrar esta entrada hemos pintado a la fragata Numancia en el Estrecho de Magallanes, navegando las aguas del continente americano que acarician las gélidas regiones antárticas. La Numancia se hace acompañar en un segundo plano del vapor de ruedas Marqués de la Victoria; ambas naves avanzan impulsadas por el viento y sus motores de vapor, dejando sus chimeneas las trazas oscuras y sucias del humo del carbón que se quema en sus tripas de cobre y acero. Al fondo, la accidentada geología de la zona del Estrecho de Magallanes sirve de imponente escenario pictórico para recrear la gesta de D. Casto Méndez Núñez y sus intrépidos marinos.






Libros recomendados


miércoles, 14 de diciembre de 2016

El crucero protegido Vizcaya

TRADUCIR

El penúltimo periplo del Vizcaya


Cartón para Óleo


Crucero Vizcaya
El crucero Vizcaya saliendo de Nueva York. Mayo 1898
Cartón para óleo exclusivos con las siguientes finalidades:
  • PINTURAS AL ÓLEO: Tamaño: A partir de 46 x 38 cm; Soporte: Tabla entelada; Precio: Desde 290 Euros + gastos de envío.
  • REPRODUCCIONES Y LÁMINAS: Tamaños: Desde A3 en adelante (normalizados o personalizados); Soportes: Papel, cartón pluma, lienzos con o sin bastidor, tabla entelada, vinilo, etc, etc.; Precio: Desde 10 Euros + gastos de envío.
  • Contacte con nosotros:

Al crucero Vizcaya le tocó en suerte la devolución de la visita de "descortesía" que el acorazado estadounidense Maine efectuó a La Habana en enero de 1898 sin previo aviso y, por tanto, contrariando las más elementales prácticas diplomáticas y de cortesía naval entonces imperantes. Era una clara provocación que el gobierno español respondió enviando al Vizcaya a la ciudad de Nueva York.

Fue una misión verdaderamente incómoda y peligrosa, pues el navío español llegaba a Nueva York el 19 de febrero de 1898, cuatro días después de que el Maine hubiese saltado por los aires. La difícil situación generada por el hundimiento del Maine en el puerto de La Habana obligaron al Vizcaya a atracar en State Island y a adoptar extremas medidas de seguridad.

Sea como fuere, apenas una semana después, el Vizcaya abandonó el puerto neoyorkino para incorporarse en Cabo Verde a la escuadra del Almirante Cervera. Desde aquí, siguiendo instrucciones gubernamentales, se dirigiría a las Antillas con el resto de sus infortunados hermanos de hierro y madera. Finalmente, el 3 de abril de 1898, el Vizcaya navegaba por última vez: en esa fecha de infausta memoria, la flota norteamericana del almirante Sampson le propinó una enorme granizada de obuses y proyectiles; incendiado, sin gobierno y en medio de terribles explosiones, el Vizcaya embarrancaba unas quince millas al oeste de Santiago de Cuba.

Nuestra pintura militar trata de representar, con las licencias artísticas pertinentes, la salida del Vizcaya del puerto de Nueva York, que luce su recién estrenada Estatua de la Libertad (1886). Irónicamente, el pabellón de cortesía enarbolado por el crucero español pertenece al país que habría de echarlo a pique en algo más de un mes, en el desafortunado combate naval de Santiago de Cuba.








martes, 22 de noviembre de 2016

La Armada Española del XIX (1)

Cartón preparatorio para Óleo


Crucero Carlos V


Cartón para pintar óleos exclusivos con las siguientes características:
  • Técnica: óleo.
  • Soporte: tabla entelada.
  • Tamaño: A partir de 46 x 38 cm.
  • Precio: Desde 290 Euros + gastos de envío.

Este esquema es utilizable para el resto de  Barcos de nuestra colección.

Encárguenos "El crucero Carlos V" o propónganos trabajos específicos.


Hasta ahora en artemilitarynaval habíamos prestado poca atención a la historia naval del XIX. Sin embargo, la importancia del periodo y la belleza de sus barcos nos ha movido a ir llenando este vacío artístico de nuestras pinturas militares. Para ello, hemos realizado este cartón preparatorio para óleo tomando como motivo el crucero "Emperador Carlos V".

Botado en Cádiz en 1895 conforme a las directrices del Programa Naval del Almirante Rodríguez Arias, el crucero protegido Carlos V fue el mayor buque de guerra construido en España hasta la fecha. De diseño inspirado en los cruceros ingleses Blake y Drake, respondía a un concepto mixto acorazado-crucero protegido. Su artillería principal consistía en dos cañones Hontoria de 280 mm, montando en los costados ocho cañones de tiro rápido de 140 mm, además de otros cañones de menor calibre, ametralladoras y tubos lanzatorpedos. La protección del Carlos V no era del todo adecuada a su misión de buque principal y aunque su velocidad era también limitada disponía como contrapartida de un buen radio de acción.

Su entrada en servicio fue casi coetánea a la Guerra Hispano-Norteamericana de 1898, circunstancia que le impidió estar plenamente operativo para tomar parte en el infortunado combate naval de Santiago. Aún así, se trató de llevarlo a Filipinas, pero las demoras en el tránsito a través de Suez hicieron inútil el intento, por lo que la Escuadra del Almirante Montojo estaba destruida antes de que el Carlos V pudiera hacer sentir su presencia en aquel teatro de operaciones.

El Carlos usted, apodo jocoso utilizado para nombrarle, no tuvo una vida operativa excesivamente prolongada: en 1916 fue utilizado como Buque escuela, quedando desde 1923 amarrado a los muelles del Arsenal de El Ferrol como pontón escuela de marinería. Finalmente en 1931 fue dado de baja en las listas de la Armada Española.


Boceto Preliminar

La primera operación artística ha sido la realización del boceto correspondiente a la escena a representar. Como otras veces, fueron varias las opciones y hubo que realizar diversos esbozos de la nave en diferentes posiciones. Finalmente nos inclinamos por el boceto de la imagen: una visión aérea del crucero Carlos V. A partir de aquí, fuimos desarrollando y contextualizando la pintura, introduciendo otros barcos de la misma época. Se trata del Infanta María Teresa y el Vizcaya, ambos cruceros acorazados y hundidos por la flota estadounidense en julio de 1898.

Boceto del crucero Carlos V

Cartones preparatorios para óleos

Nuestros cartones preparatorios son plantillas artísticas exclusivas para las pinturas al óleo de artemilitarynaval. Sirven también para confeccionar otros productos artísticos (láminas, cerámicas, dibujos a plumilla, etc). No se basan en fotografías ni en cuadros ajenos; son escenas totalmente originales que tienen por temática preferente la historia naval y militar de España.


Para saber más:



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